5 pasos para activarte por las mañanas

5 pasos para activarte por las mañanas

Sabemos que has estado entrenando duro este invierno y es hora de empezar a demostrarlo. Este mes queremos que te pongas las pilas.

Empieza el buen tiempo y nos vienen cada vez más ganas de salir ahí fuera a darlo todo, seguro que tienes varios grupos de amigos que están continuamente proponiéndote planes para ir a la montaña, salir a correr o a rodar con la flaca.

Las mañanas son el momento clave para el devenir del día, y en 226ERS queremos que te actives para estar al 100% en los momentos clave. Por ello te dejamos 5 trucos para activarte y dar lo mejor de ti:

1. Cena un par de horas antes de ir a la cama

Tema crucial, es importante que hagas la digestión antes de tomar la horizontal, puesto que digerir durante el sueño puede ocasionar que no descanses adecuadamente y te levantes tocado y pesado.

Justo antes de ir a la cama es el momento ideal de tomar un recuperador como el Night Recovery Cream, este aportará los nutrientes necesarios mejorando tu recuperación muscular sin interferir en tu sueño, ya que la proteína que incluye es de lenta absorción.

2. Diez minutos menos de sueño, diez minutos menos de estrés

Vale, esta es la parte más complicada, a todos nos gustan esos 10 minutos de más entre las sábanas.

Pero ponte en situación, apuras 10 minutos más en la cama, te levantas de un salto, ducha, desayuno, preparar la ropa… todo lo de la lista. Pensarás que al hacerlo rápido estás activándote, te equivocas, lo que estás haciendo es estresarte, llevando un ritmo para nada adecuado.

Es como cuando llegas a una prueba 30 minutos antes de empezar, dorsal, chip, dejar la bici en la zona de transición, preparar el material, buscar un buen sitio para salir… y empiezas la prueba de los nervios.

Tómate tu mañana y tus entrenos con la misma tranquilidad y relajación con la que debes afrontar los momentos previos a una prueba, estarás activ@ y tranquil@ para afrontar el día con garantías.

3. Estira aunque no vayas a entrenar en ese mismo instante

Hay gente que le llama a esto “engrasar la maquinaria”, y no les falta razón. Durante la noche los músculos reposan y en algunos casos hasta se agarrotan.

Realizar unos suaves estiramientos de espalda, cuello y piernas ayudarán a que la sangre llegue a nuestros músculos antes que si empezamos a hacer cosas sin estirar. De este modo ayudaremos a activar nuestro organismo antes incluso de estirar “debidamente” de cara al entreno o prueba.

4. Planifica tu mañana

Ir a tiro fijo ahorra esfuerzo a tu cerebro, confeccionando una lista de las cosas que tienes que hacer mañana estarás ganando tiempo, puesto que agobia más ponerse a hacer algo sin saber lo que vendrá después que tener una “checklist” de tareas.

– Preparar la ropa de entreno
– Preparar las barritas y los geles para la salida
– Hinchar las ruedas de la bici y comprobar que todo esté OK
– Cargar el track en el GPS
– Cargar baterías
– Poner gasolina

Estos son algunos ejemplos de tareas que fácilmente dejamos para el último momento, seremos más eficientes teniendo claro lo que debemos hacer y en qué orden.

5. Sé regular en el desayuno

Cada uno de nosotr@s sabemos lo que nos gusta desayunar, pero por encima de todo debemos saber lo que nos va bien desayunar.

Llevar un hábito regular en los desayunos en cuanto a alimentos, cantidades y horarios es la mejor manera de que nuestro cuerpo se ponga en marcha cuanto antes, pues la rutina es lo que hará que todo funcione como debe.

El desayuno es el momento ideal para aprovechar esos 10 minutos extra que hemos ganado, para comer y beber tranquilamente repasando mentalmente aquello que haremos durante el día, la ruta que seguiremos, los objetivos que nos vamos a marcar. Este es un momento clave para aplicar el punto nº1, una vez desayunados estaremos nutridos y encaminados a nuestra meta.

En las semanas de más intensidad te recomendamos que complementes tu desayuno con K-Weeks Immune, esta bebida está especialmente pensada para las épocas en las que el sistema inmunológico y los tejidos blandos sufren más, aportando nutrientes que ayudan a combatir infecciones y lesiones.