5 trucos mentales para aguantar una carrera de fondo

5 trucos mentales para aguantar una carrera de fondo

Si ya has corrido alguna carrera de fondo sabrás perfectamente que la preparación física es solo un ingrediente en la receta del éxito.

La fortaleza mental, el hambre de victoria, las ganas de superarse y la motivación de seguir adelante son el “gel” que nos impulsa a llegar hasta el final y ver cumplidos nuestros retos y sueños.

Pero esto es muy sencillo de decir en la planificación, previo a una carrera, durante el entrenamiento o escribiendo un artículo para este blog. La verdadera cuestión es ¿Qué hacer/pensar cuando estás en mitad del esfuerzo?

A continuación 5 trucos mentales para seguir adelante: 

1. Márcate pequeñas metas y recompénsate

Un cono, una curva, una boya, un árbol, la última vuelta, cualquier referencia es válida, llega hasta ella y fíjate una nueva meta.

Guarda pensamientos positivos para momentos clave y cuando hayas superado esas metas date el gustazo de:

  • Recordar lo a gusto que entrenaste en aquel sitio.
  • Tomarte uno de esos geles o barritas que tanto te gustan.
  • Recordar el apoyo que tu pareja/entrenador/amigos te han brindado y las ganas que tienes de devolverles ese favor con una alegría.
  • Pensar en esa bici/zapatillas/gafas/traje que te vas a comprar para la próxima prueba.
  • Disfrutar durante unos instantes del entorno en el que estás compitiendo.

Motivaciones hay miles, cada uno tiene las suyas, pero todas llevan al mismo sitio, al mismo objetivo: Seguir.

 

2. Concéntrate en la respiración

Esto tiene muchísima más carga mental de la que nos imaginamos.

Si nos acostumbramos a marcar un ritmo de respiración, incluso cuando no lo necesitamos, estamos acostumbrando al cerebro a una pauta y nos será mucho más fácil mantenernos en situaciones en las que el ritmo de carrera demande más cantidad de oxígeno para los músculos.

Los practicantes de Yoga utilizan los mantras (repetición infinita de frases) para llegar a su punto mental óptimo, haz que el oxígeno alimente a tu cerebro rítimicamente y este se mantendrá equilibrado.

 

3. Dale la vuelta al pesimismo

Dime si notas diferencia entre estas dos frases:

“Estoy corto de fuerzas, no sé hasta donde voy a poder llegar”

“Voy a llegar hasta el final con lo que me queda”

La hay ¿Verdad? Ambas reflejan una situación límite afrontada desde dos puntos de vista distintos.

  • En la primera se están dando excusas a priori, justificando un fracaso que aún no ha llegado, preparando el camino para el abandono y dando a entender que “si no acabo no es culpa mía”.
  • En la segunda se afronta el problema desde un punto de vista constructivo, no deja lugar a la duda de que se va a llegar, sea como sea, pero se va a llegar.

Esto puede parecer una tontería, pero cambiar el “debo hacer” por el “voy a hacer”, y el “quiero llegar” por el “voy a llegar” marca la diferencia a la hora de afrontar cualquier desafío. Pruébalo, no solo en el deporte, también en tu vida cotidiana, verás como cambian los resultados.

 

4. Visualiza el éxito

Al igual que en el punto 1 esta puede ser una buena manera de abstraer tu cerebro del dolor de tu cuerpo.

Concéntrate en tu meta, tanto si esta es ganar como terminar, has de desearla con tanta fuerza que tus piernas y brazos se muevan por pura inercia.

Esta puede ser un arma de doble filo, pues dependiendo de la situación puede generarnos más ansiedad y stress que beneficios, para ello te remito al punto 5.

 

5. Paciencia

¿Te adelanta alguien con mayor ritmo que el tuyo? Quizá puedas aguantarle un trecho, pero ese seguirá sin ser tu ritmo, y quizá tampoco sea el suyo.

Conocerse a uno mismo, saber cuales son tus límites y no dejarse llevar por el contexto son puntos claves en una carrera de fondo. La paciencia es determinante en un esfuerzo continuado y no se entiende el vaciarse por situaciones que quizá a la larga no marquen la diferencia.

El mejor ejemplo de una mentalidad paciente pero ganadora lo vivimos en la subida a La Camperona durante la pasada Vuelta a España. Chris Froome hizo una ascensión progresiva basándose en los datos del medidor de watios de su bici, y la jugada no le salió del todo mal, tras sufrir durísimos ataques su paciencia le recompensó.

¿En qué piensas tú para aguantar hasta el final?

Déjanos tus consejos en los comentarios.