Cómo sobrevivir a la Navidad

Cómo sobrevivir a la Navidad

Las navidades ya están aquí y no todo son luces en las calles y centros comerciales llenos de gente. Con ellas también llegan las comidas familiares, las cenas de trabajo, las quedadas con amigos de siempre, la Nochebuena, la Nochevieja, Año nuevo, etc. Un sin parar de saltarte tu dieta saludable o casi saludable de siempre dejándonos llevar por las tentaciones dulces de estas fiestas (turrón, los polvorones…) y copiosas comidas.

Las encuestas nos dicen que el ciudadano promedio ganará entre 1 y 4 kilos durante las fiestas, lo que no beneficia en absoluto nuestra salud y rendimiento deportivo. Más allá de eso, las urgencias e ingresos hospitalarios aumentarán en estas fechas debido fundamentalmente a crisis hipertensivas, diabetes descompensada, ataques de gota y diversas patologías digestivas relacionados con excesos alimentarios.

Unos datos preocupantes y que nos hacen pensar en que podemos seguir disfrutando al máximo de las fiestas sin dejar de cuidar nuestro equilibrio alimenticio, el fundamental descanso y, en general, de nuestra salud.

Por eso, desde 226ERS queremos daros algunos consejos para hacer la Navidad más llevadera y que lleguemos a su recta final de la mejor forma posible. Además, permanece atento a nuestras redes sociales!!! Vamos a sorprenderos con deliciosas recetas de dulces navideños saludables para sobrevivir a la Dulce Navidad sin remordimientos.

Aquí un primer consejo:

–  No cambies tus hábitos alimenticios y de ejercicio habituales. No debes saltarte ninguna comida y mantener una regularidad horaria en las mismas. Reserva los “excesos” para las fechas más señaladas.
A nuestro cuerpo no le sientan bien los cambios bruscos. Por ello, comenzar a saltarse comidas y tener excesos pueden tener consecuencias en nuestro organismo que sigamos pagando hasta mucho tiempo después de pasadas las fiestas. Los menús convencionales navideños suelen ser a base de comidas en las que predominan altos contenidos de grasas, proteínas y azúcares. Si los excesos son puntuales no hacen daño si luego volvemos a nuestras costumbres habituales, pero si durante el tiempo que duran las fiestas se continuamos encadenando comidas o cenas de empresas, con amigos, familiares, etc. se instaura en nosotros la “despreocupación por una alimentación sana y equilibrada”, que lleva a que el aparato digestivo se resienta. Es entonces cuando se producen con mayor frecuencia e intensidad, determinadas patologías y trastornos gastrointestinales que influyen de manera importante en el proceso de la alimentación. Entre éstas, tenemos varias que se repiten con frecuencia pero son susceptibles de tratarse mediante unos buenos hábitos dietéticos: acidez (pirosis), gases (meteorismo), estreñimiento y diarrea.